El móvil como elemento clave de transformación digital en nuestros negocios


Nos comunicamos a través del móvil (whatsapps, redes…), y compramos a través del móvil. Estamos habituados a usar esta tecnología en nuestro día a día.

La pregunta es: ¿Podemos introducir el móvil en nuestro negocio como herramienta de transformación digital?

El ser humano está preparado para el cambio, para adaptarse a las nuevas circunstancias.
Lo hemos demostrado a través de la historia. Sin embargo, también la historia ha demostrado nuestra resistencia al cambio, a salir de nuestros hábitos y adoptar nuevos, aunque sean mejores.

El móvil, en su concepto de smartphone, nació en 2007 con la aparición del Iphone. Fue toda una revolución que nos cambió a todos.

Aunque al principio se resistieron algunos, finalmente todos hemos sucumbido a la pantalla táctil, al dispositivo de mayor tamaño y a lo más importante, la vinculación de un plan de datos solvente para soportar el movimiento y el consumo de megas y gigas de internet de nuestras comunicaciones móviles diarias.

Ahora ya pertenece a nuestra rutina diaria hábitos que hace 10 años no teníamos con nuestro móvil: hablar por whatssap, consultar redes sociales, comprar entradas de cine o teatro, comprar ropa o productos, etc. Según el BBVA, el 50% de las compras online se realizan por el móvil.

Ante esta realidad y ante este hábito más que interiorizado a nivel personal, ¿por qué a algunos directivos les cuesta tanto introducir el smartphone como elemento de transformación digital en sus negocios?

Es un activo que las empresas ya tienen, la inversión es mínima y el impacto en la productividad y retorno de la inversión son enormes.

La razón de nuevo, la resistencia al cambio. A realizar las cosas de manera diferente. Miedo también, por qué no decirlo, a lo desconocido y al impacto que pueda tener este cambio.

Con herramientas sencillas y una buena estrategia de transformación digital móvil, se pueden conseguir grandes resultados. Usando aplicaciones móviles de gestión mejoramos los procesos, automatizamos la información, y optimizamos recursos. Esto aporta valor competitivo a nuestra empresa ya que mejora nuestras comunicaciones y el servicio al cliente final.